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El lobo y Caperucita: el primer miedo
7-8 minutos de lectura. ⸻ I. La niebla del bosque La niña avanzaba entre los árboles. La cesta en la mano, el sendero de tierra pálida, las ramas susurrantes. Todo estaba ahí, como en los sueños donde no ocurre nada pero el aire es como si se volviera denso. Detrás…
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O peito atravesado
Por que existe a traxedia? Con esta pregunta abre Anne Carson unha das súa meditacións sobre a dor, e leva con ela o lector ao centro incandescente do que apenas se pode dicir (centro incorporante-irradiante como di Lezama). No fondo, a traxedia existe porque non hai maneira de librarse da perda.…
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Sísifo. El deseo de sentido frente al absurdo
I. La piedra y el retorno Cada mañana, Sísifo vuelve a la ladera. Tensa los músculos. Empuja la piedra. Asciende. Cuando se aproxima al vértice del promontorio, la piedra rueda nuevamente hacia el valle como una letanía secular, y Sísifo desciende otra vez. No hay final. No hay recompensa. Sólo…
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Medea: el deseo que ama y destruye
I. El grito de Medea Cuando Jasón la traicionó, Medea no lloró. Al menos no al principio. Contemplo el vacío que dejaba su partida y sintió ese otro deseo que a veces brota en las entrañas del amor herido: el deseo de herir, de arrasar, de devolver el vacío multiplicado.…
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Orfeo o el deseo de mirar.
8-10 minutos de lectura «De un modo u otro (el amor, no se trata tanto de algo que pueda conocerse como de algo que se explora. Es más una exploración que un objeto de saber. No se puede ser experto en ello, como tampoco se puede ser experto en el…
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El hilo secreto de Penteo: el deseo como fractura de la norma
I. Los muertos no obedecen Hay un momento en The Bacchae(Las Bacantes), la traducción de Eurípides que Anne Carson nos ofrece, donde el lenguaje comienza a disolverse, como si la sintaxis misma empezara a tambalearse ante lo que no puede decirse. Lo indecible atenaza al lenguaje. Dionisio ha llegado. Y, con…
