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En el mundo de la salud mental, muchas veces se idealiza al terapeuta como alguien que siempre tiene respuestas claras y certezas absolutas. Sin embargo, la práctica terapéutica, como lo muestra Patrick Casement en su obra On Learning from the Patient, es un proceso dinámico y colaborativo, lleno de descubrimientos mutuos, errores y aprendizajes. Además está ampliamente estudiado que incluso cierto tipo de idealizaciones sobre el poder del terapeuta en realidad podrían reflejar un problema en la relación terapéutica, o un asunto a tratar en y con el paciente.
Uno de los conceptos más valiosos que Casement presenta es el de la supervisión interna, una herramienta esencial para los terapeutas en su constante búsqueda por comprender y apoyar a sus pacientes. Pero, ¿qué significa realmente este concepto y cómo puede ayudarnos a entender mejor la relación terapéutica?
1. Importancia de la Supervisión Interna para Psicólogos en Santiago de Compostela
La supervisión interna es un proceso en el que el terapeuta reflexiona sobre lo que ocurre durante la sesión, tanto en sus propias respuestas como en las del paciente. Es un espacio mental que permite al terapeuta observarse desde la perspectiva del paciente, analizando cómo sus intervenciones impactan y son percibidas. Este ejercicio no solo mejora la calidad de la terapia, sino que también abre una puerta al aprendizaje continuo.
Por ejemplo, un terapeuta puede notar que un paciente responde con silencio prolongado tras una interpretación o comentario. En lugar de asumir que el paciente está “resistiendo” el cambio, la supervisión interna lo lleva a preguntarse: ¿Pudo mi intervención haber sido inapropiada o prematura? ¿Qué podría estar comunicando el paciente con su silencio? Este tipo de introspección es clave para reconducir el proceso y generar un espacio más comprensivo.
2. Los Errores como Oportunidades de Crecimiento
Uno de los puntos más revolucionarios de Casement es su énfasis en que los errores no solo son inevitables, sino también necesarios. La terapia no es un espacio de perfección, sino de humanidad. Cuando un terapeuta comete un error, como interpretar algo de manera incorrecta o fallar en captar un matiz importante, puede parecer un obstáculo. Pero Casement demuestra que estos momentos, si se manejan con apertura, son oportunidades para profundizar en el entendimiento mutuo.
Por ejemplo, una paciente podría sentirse incomprendida cuando el terapeuta malinterpreta un comentario suyo. Si el terapeuta utiliza la supervisión interna para reconocer esta desconexión y vuelve a abordar el tema con humildad, esto no solo puede reparar el vínculo, sino también demostrar a la paciente que es seguro expresar sus emociones y ser escuchada.
3. La Contención: Construyendo un Espacio Seguro
La contención es uno de los pilares de la relación terapéutica. Es la capacidad del terapeuta de crear un espacio donde el paciente se sienta comprendido y sostenido, incluso cuando el proceso es doloroso o confuso. Casement ilustra cómo los terapeutas pueden ser fuentes de calma y estabilidad al mostrar disposición para escuchar y aprender del paciente, en lugar de imponer su propio marco teórico o ritmo.
Por ejemplo, en un caso donde un paciente expresa sentimientos contradictorios hacia su madre y su embarazo, el terapeuta puede sentirse tentado a interpretar rápidamente esos sentimientos. Pero al contener la ansiedad del paciente y esperar a que este mismo explore sus emociones, el terapeuta fomenta un proceso más genuino y menos intrusivo.
4. El Paciente como Co-Creador del Proceso Terapéutico
Una de las ideas más importantes de Casement es que el paciente no es un receptor pasivo de la terapia, sino un participante activo que guía, a menudo de manera inconsciente, el desarrollo del proceso. Esto desafía la imagen tradicional del terapeuta como autoridad que lidera el camino.
Por ejemplo, un paciente que “resiste” puede estar ofreciendo pistas sobre algo que no se siente del todo bien en la dinámica terapéutica, y que quizá pueda ser reflejo de otras dinámicas relacionales de esa persona. El terapeuta, al estar atento a estas señales, puede ajustar su enfoque y trabajar en colaboración con el paciente para construir una relación terapéutica más efectiva.
5. La Vulnerabilidad del Terapeuta: Tolerar el “No Saber”
Quizás uno de los aspectos más desafiantes de ser terapeuta es aceptar la incertidumbre. Casement enfatiza que tanto el terapeuta como el paciente deben estar dispuestos a enfrentar lo desconocido juntos. Esto puede ser intimidante, pero también es profundamente liberador.
Casement cita a Bion, quien dijo: “En cada consultorio deberían estar dos personas algo asustadas: el paciente y el analista.” Este miedo no es una debilidad, sino una señal de que ambos están entrando en territorio inexplorado, lo cual es esencial para el crecimiento. Tolerar el “no saber” permite al terapeuta permanecer abierto a las posibilidades y evitar interpretaciones prematuras o imponer la teoría o recetas que podrían limitar el proceso, y en definitiva ir en contra de la autonomía del paciente.
6. Aplicaciones Más Allá de la Terapia Psicoanalítica
Aunque Casement escribe desde un enfoque psicoanalítico, la supervisión interna tiene aplicaciones prácticas en cualquier relación de cuidado, como la docencia, el trabajo social o el coaching. En cualquier contexto donde haya una relación de apoyo, aprender a reflexionar sobre las propias acciones y sus impactos puede enriquecer la experiencia y fortalecer el vínculo.
Conclusión: Una Relación Terapéutica Basada en el Aprendizaje Mutuo
La supervisión interna, como la describe Patrick Casement, es mucho más que una técnica; es una filosofía que coloca al aprendizaje mutuo en el centro del proceso terapéutico. Al aceptar que tanto terapeuta como paciente tienen algo que enseñar y aprender, se crea un espacio verdaderamente transformador. Este enfoque no solo enriquece la práctica profesional, sino que también nos recuerda que en la imperfección y la vulnerabilidad se encuentran las mayores oportunidades de conexión y crecimiento.
¿Y tú, cómo crees que podrías aplicar la supervisión interna en tus relaciones personales o profesionales?
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Referencia:
Casement, P. (2014). On Learning from the Patient (Classic Edition). Routledge. ISBN: 978-0-415-82390-6
Audio sobre Casement y su propuesta de aprender del paciente.

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